Nota la verdad

MARATÓN PINCELERO 2024

Samuel Piña

4/4/2024

Las monedas viajan por muchas manos y lugares que no imaginaríamos. Unos meros 25 centavos pudieron haber pasado criminales, políticos, militares, prostitutas, proxenetas, abogados, profesores, médicos, artistas... Hasta caer en tu bolsillo, a la espera de un nuevo maestro. Si pudieras hablarle, ¿qué le preguntarías?

Soy un detective privado desde hace más de diez años, y llevo un tiempo estancado en un caso. Muchos pueden pensar que es un trabajo de lo más interesante, siempre en la búsqueda de pistas y acertijos por resolver. Pero seré sincero... Es increíblemente desmoralizador. Primeramente, tienes que lidiar con las personas en uno de los momentos más trágicos de sus vidas. Y el trabajo en sí no es ni de cerca lo que pintan en las películas: hay mucho más papeleo y burocracia de lo que uno se podría imaginar (aunque concedo que los trabajadores públicos la tienen peor). Además, los bloqueos y callejones sin salidas son estresantes.

Si a todo esto que mencioné le sumas aquellos casos que simplemente no puedes resolver... Entonces ya entiendes por qué entre nuestra especie reina el alcoholismo y otras adicciones, además de todas las relaciones interpersonales fallidas.

Justamente llevaba meses en uno de esos casos, que había sido abandonado por el encargado previo después de no avanzar por mucho tiempo. Era la esperanza que un agente con buena trayectoria como la mía pudiera hacer algo al respecto. Pero era un caso increíblemente difícil, y en varios puntos me preguntaba si este no era un "crimen perfecto", pues lo viera como lo viera, no había nada que apuntara a su identidad real. Era simplemente la víctima, apuñalada limpiamente, en una habitación que había sido abierta sin forcejeo, en una zona sin cámaras, sin ningún testigo cerca. Yacía cerca un lápiz con una nota, pero las muestras de ADN no revelaron nada. Le había dedicado mucho tiempo a esto, y no quería abandonarlo, a pesar del resentimiento de mi mujer por la falta de atención en los últimos meses.

Por estar rompiéndome la cabeza con este caso es que la primera noche que ocurrió pensé que me estaba volviendo loco. Tuve un sueño muy extraño en el que la nota que estaba en la escena empezaba a contarme cómo fue que ocurrió aquel crimen, como si me lo contara el asesino, y al levantarme, entre jadeos y sudor, vi que el texto de la nota había cambiado. Lo que era antes un mensaje para distraerme o hacerme mofa era ahora una nueva pista, que apuntaba a unas coordenadas. Pasé varias horas dando vueltas en la sala pensando si eran ideas mías o si había ocurrido algo extraordinario. Me decidí por lo segundo, así que en la mañana hice unas llamadas para investigar aquel lugar al que apuntaba, y sorprendentemente, encontramos el arma del delito enterrada justo donde indicaba. De ahí, hallar al culpable fue mucho más sencillo.

No pasó mucho para percatarme que lo mismo ocurría con las pertenencias de otras personas. Un colega me había prestado un cuaderno con anotaciones sobre otro caso, del cual quería que me encargara. Se me hizo raro que me diera tantos documentos y detalles sobre un caso que, con toda seguridad, él podría resolver con tan solo unos meses más de trabajo. Pues un día, al despertarme, vi que una de las hojas había cambiado y tenía escritas palabras como "cáncer", "metástasis" y "terminal". En la noche, varios tragos de whisky después, mi colega me cuenta que, efectivamente, tenía un cáncer que había estado ocultando, pero que ya le estaba pasando factura, y solo tenía a lo sumo un mes para seguir trabajando.

Lo que parece ser una bendición puede ser también una maldición en otras circunstancias. Lo supe una noche en la que mi mujer se fue de fiesta con unas amigas, y en un sueño inquieto, tuve otra vez las visiones. En eso recordé que ella había dejado un antiguo celular en una gaveta, y al buscarlo, solo bastó encender la pantalla para ver un mensaje en letras grandes que decía "INFIDELIDAD". No fue muy difícil después atar cabos para enterarme que me habían estado engañando por más de un año.